Cirugía de Retina

Desprendimiento de retina

¿Qué es un desprendimiento de retina?
El desprendimiento de retina tiene una incidencia de aproximadamente una de cada 15.000 personas. Este trastorno, que puede presentarse a cualquier edad, es más frecuente en pacientes miopes o con antecedentes de desprendimiento de retina.
La retina es una fina capa que cubre la parte interna de la pared posterior del ojo, en la cual se enfocan las imágenes que se envían al cerebro. En condiciones normales, la retina está adherida a una capa más externa, el epitelio pigmentario de la retina.
Conceptualmente, por desprendimiento de retina se entiende la separación entre las capas de retina neurosensorial y el epitelio pigmentario de la retina.
Hay tres tipos de mecanismos que pueden ocasionar desprendimiento de retina:

  1. Regmatógenos: es el tipo más común de desprendimiento de retina y lo provoca una rotura de la retina que puede aparecer después del desprendimiento del vítreo.
  2. Traccionales: suele estar asociado a la retinopatía diabética proliferativa.
  3. Exudativos: suelen estar asociados a patologías inflamatorias, vasculares o traumáticas de la retina o de la coroides. 

Síntomas
El principal síntoma suele ser la visión de destellos luminosos repetitivos sobre un mismo sector del campo visual. Este síntoma indicaría una rotura retiniana, condición que puede finalizar con un desprendimiento de retina.
La detección precoz de un desgarro retiniano y su posterior tratamiento mediante fotocoagulación con láser pueden evitar un desprendimiento de retina.
Otros síntomas pueden ser la pérdida de visión parcial o total del campo visual, percibido como una cortina negra que tapa la visión.

¿Cuál es su tratamiento?
Es indispensable un examen oftalmológico minucioso que incluya un examen completo de la retina periférica para diagnosticar todas las roturas retinianas responsables del desprendimiento. A veces, la tomografía de coherencia óptica y la ecografía ocular son de ayuda para realizar el diagnóstico.
El tratamiento es casi siempre quirúrgico y consiste en reaplicar la retina. El objetivo es adaptar la retina y crear una adhesión entre la retina neurosensorial y el epitelio pigmentario para sellar las roturas retinianas mediante fotocoagulación con láser.
Existen diferentes técnicas quirúrgicas para el tratamiento del desprendimiento de retina regmatógeno, y para su selección se deberá analizar e individualizar cada caso.
Las técnicas clásicas incluyen colocación de bandas o explantes de silicon que son suturados a la esclera, utilización de criocoagulación o laser para el sellado de las roturas retinianas que causaron el desprendimiento de retina.
En otros casos es necesario abordar el desprendimiento desde adentro del globo ocular con la realización de una vitrectomía.
La rapidez y el grado de recuperación visual dependerán de cada caso en particular.

Vitrectomía
Este procedimiento puede ser necesario para los casos más complicados de desprendimiento de retina. Mediante esta cirugía se extrae el líquido gelatinoso y el tejido cicatricial que pueda haber y se lo reemplaza por una burbuja de gas o un aceite de silicona. La burbuja o el aceite ayudan a empujar para que la retina regrese contra la pared del ojo. Posteriormente, se puede sellar la retina en su lugar, sobre la pared del ojo, con foto coagulación láser o crioterapia. Ocasionalmente se realiza una introflexión escleral al mismo tiempo que la vitrectomía. Se usa anestesia local o general.