Una fractura de órbita es cuando por un traumatismo o golpe se produce fractura de los huesos que rodean los ojos.
Las más frecuentes son las de pared inferior y pared media por ser las más delgadas
No siempre es necesario repararlas. Cuando producen visión doble por atrapamiento de un músculo ocular en la fractura o cuando generan hundimiento del ojo por ser fracturas grandes sí deben repararse. En los niños puede ser necesario reparar la fractura en seguida, en los adultos es mejor esperar una o dos semanas a que disminuya la inflamación y poder operar en mejores condiciones. Se levantan los tejidos atrapados y se coloca una malla para evitar que vuelvan a atraparse en la fractura. Esta malla puede ser un injerto del propio paciente o un implante de material aloplástico. En ocasiones puede ser necesario utilizar tornillos de titanio.