Es la proyección o salida hacia fuera del globo ocular (proptosis), lo que puede dar la impresión de "ojos saltones". Puede afectar a un ojo o a ambos, dependiendo de las causas. La causa más frecuente es la oftalmopatía de Graves por alteración tiroidea. Otras causas pueden ser tumores de orbita, procesos inflamatorios u otros.
La oftamopatía de Graves puede asociar otros sintomas:
- Retracción palpebral superior que confiere al rostro una expresión de susto o sorpresa.
- Irritación ocular y enrojecimiento de los tejidos orbitarios y de la conjuntiva.
- Estrabismo (desviación de un ojo) y diplopía (visión doble), debido al engrosamiento de los músculos extraoculares, así como a una pérdida importante de visión por compresión del nervio óptico.
Según las causas, la evolución y el pronóstico de cada paciente, existen diferentes estrategias para tratar el exoftalmos:
- Resección quirurgica en caso de tumores.
- Drenaje de asceso.
- Tratamiento de oftalmopatia de Graves: Medidas de protección orientadas a combatir los síntomas. Uso de lágrimas artificiales, uso de gafas de sol siempre que se salga a la calle, o dormir con la cabeza elevada para evitar la acumulación de más líquidos en los ojos.
Tratamiento médico. Con corticoides y/o inmunodepresores.
Tratamiento quirúrgico. Es necesario cuando existe un grave compromiso de la agudeza visual por afectación del nervio óptico. La principal cirugía es la orientada a la descompresión de la órbita, con el objetivo de ampliar su capacidad. Si hay visión doble, al cabo de un tiempo, esta cirugía puede complementarse con cirugía de los músculos retrooculares. La cirugía de órbita actual aborda los problemas oculares, estéticos y funcionales de los pacientes con problemas orbitarios como el exoftalmos, y logra recuperar la visión si ha quedado afectada, siempre que se actúe a tiempo.