A nivel de párpados pueden aparecer tumores, benignos o malignos. Son más frecuentes los benignos tipo lunares o verrugas que pueden extirparse sobre todo por estética. Nos preocupan más los malignos. Dentro de éstos, los más frecuentes están relacionados a la exposición y daño solar, son el carcinoma basocelular y el carcinoma escamocelular que se ven sobre todo en pacientes de piel muy blanca y en fumadores. Las lesiones que producen pueden ser engañosas en un inicio pueden parecer lesiones sin importancia.
Elementos sospechosos que nos deben hacen consultar pronto como pequeñas ulceraciones, costras en el borde palpebral que no se curan a pesar del paso de los meses, pérdida de pestañas, engrosamiento e irregularidad del margen del párpado, más frecuente del párpado inferior. Por lo general sin dolor. Sangran fácilmente. Todos estos elementos deben hacer sospechar y consultar enseguida para poder tener un mejor pronóstico.
El tratamiento de los tumores malignos es la resección quirurgíca. Cuanto antes se opere menor será la necesidad de resección y por lo tanto mejor el resultado tanto anatómico como funcional. Si bien es un tipo de cáncer localmente invasivo, es raro que produzca metástasis (diseminación a distancia en otros órganos).